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GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO DEL AULA

 

Artículo publicado en la revista:

ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN EDUCATIVA. Nº 5 Septiembre 2006

 

Introducción 

Nadie enseña aquello que no es. No se puede motivar a los alumnos en el aula si no es desde la propia motivación y tampoco se pude generar aprendizaje sin una adecuada gestión del conocimiento en el aula.

 

                A nadie se le escapa que la educación vive tiempos de incertidumbre, de cambio, tiempos de muchas preguntas a las que los profesionales de la educación tenemos la obligación de encontrar respuesta.

 

                Respuestas que tienen que ver con nuestra identidad de profesores, con nuestro compromiso personal con cada uno de nuestros alumnos y con la construcción de la mejor ciudad posible.

 

                Preguntas y respuestas que solamente pueden llegar a su fin si quien se las formula lo hace desde su realidad de profesor/a activo, en un continuo proceso de aprendizaje, y como parte de un equipo de trabajo empeñado y entregado en la misión de que el aula sea un lugar “vivo” del que la enseñanza y el aprendizaje nunca quieran marcharse.

  

Resumen

                 Olga Casanova ,  Lourdes Bazarra y  Jerónimo García  (autores del libro (2004) “Ser profesor y dirigir profesores en tiempos de cambio” Madrid,  Narcea) nos sitúan con su artículo ante la contradicción en la que se encuentra inmersa actualmente la educación: vivimos en la sociedad del aprendizaje y la investigación y sin embargo no conseguimos que esa enseñanza y aprendizaje alcancen su pleno desarrollo en el aula,

 

                Recuperar la pasión en el aula, que los lunes signifiquen ilusión para profesores y alumnos es lo que los autores nos proponen en los siguientes nueve pasos :

 

  1. Recuperar los porqués

  2. Un buen profesor es un seductor

  3. Pasión por la vida y el ser humano

  4. Mejorar la comunicación

  5. Una metodología que responda a la diversidad y a la individualidad

  6. Profesionales del aprendizaje que no dejan de aprender

  7. Una formación inicial y continua en la que el modelo de aprendizaje enseñe a interiorizar la reflexión ,  la investigación y la innovación

  8. Una organización interna en los centros que prime la investigación, la excelencia y el trabajo en equipo.

  9. Un proyecto vertical de centro

 

                GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO EN EL AULA    

 

¿A cuántos de nosotros nos haría ilusión volver hoy a la escuela? ¿Con cuánto interés viviríamos durante nueve meses nuestras clases si fuésemos nuestros propios alumnos? ¿Cuánto hay en nosotros de apetecible, de interesante, como profesores?

Vivimos en el siglo de la escuela. Cuántos buenos maestros de otros tiempos, llenos de curiosidad y creatividad, apasionados por la investigación, nos envidiarían. Longworth ha  bautizado el XXI como el siglo del aprendizaje. Aprender durante toda la vida. Es el tiempo de la escuela, de los profesores. Y, sin embargo, educadores y colegios llegamos en crisis al  momento en que deberíamos disfrutar más de nuestras posibilidades.

                Hace dos años, cuando publicamos nuestro primer libro, Ser profesor y dirigir profesores en tiempos de cambio, proponíamos cerrar las escuelas un tiempo. Porque el mundo al que nos dirigimos ya no es este mundo, tal vez ya no existe. Porque se han quedado viejos los retos, los lenguajes, las formas, los contenidos. Porque la vida nos pide imaginación, estrategia y nosotros seguimos esperando, en lugar de poner en marcha la esperanza. Porque para crecer es necesario desprenderse.

                Uno de los aspectos más demandados en formación en los últimos años es el de la motivación. No sólo para los niños. Sobre todo para los profesores. ¿Cuál es el sentido de lo que hacemos? ¿Por qué esa sensación o esa certeza de fracaso, de frustración  con los que la sociedad , las familias y los alumnos nos dibujan en los últimos tiempos?

                Los profesionales del aprendizaje nos enfrentamos a un reto que toca la raíz de nuestro trabajo: niños y adolescentes que no quieren aprender. Que eligen lo que Longwoth llama la ignorancia deliberada .¿No es una contradicción que una persona pierda la curiosidad a medida que crece? ¿No debería ser al revés el proceso? ¿Que uno viviese toda la vida acompañado por la curiosidad? Cuando Francisco Ayala celebró su 100 cumpleaños había un espacio sin tiempo en él: el brillo en los ojos. Una de las afirmaciones que hizo es que aún no le había dado por pensar en la sopa de mañana. Seguía con una curiosidad no sólo intacta, sino más asombrada y sorprendida que antes.

¿Tan poco apasionante es el mundo que vivimos y que enseñamos? Tal vez como afirma Marina: “No estáis aburridos porque las cosas sean aburridas, sino que las cosas son aburridas porque estáis aburridos”.    

Sin embargo, este es un tiempo apasionante para los profesores. Si todo fuera bien, no serían necesarios dos de los rasgos del ser humano que más nos pueden sorprender y hacernos disfrutar: la inteligencia y la creatividad. Los que nos conocen saben que a ARCIX le gusta el japonés. En japonés  se utiliza la misma palabra para hablar de crisis que para hablar de oportunidades.

Es cierto que la vida en el aula está llena de complejidad y diversidad  que podemos transformar en posibilidad. Pero eso nos obliga a poner en juego:

*      Escucha y análisis

*      Pensamiento (auto)crítico

*      Trabajo en equipo

*      Estrategias e innovación

*      (Auto)evaluación

Elementos que aún son demasiado ajenos a la escuela como organización y a la cultura de la mayoría de los Centros Educativos. Seguimos prefiriendo la comodidad y la añoranza a la felicidad. Pero que a los alumnos les produzcan deseo los lunes pasa porque los profesores sintamos también que la vida interna de la escuela es un lugar apasionante. Porque lo que llega al aula no es ajeno a lo que se vive y experimenta.

Los equipos educativos que resuelven sus retos son equipos que investigan. Que disfrutan y se comprometen con las dificultades. Equipos que llaman reto a sus problemas. Los Centros que fracasan probablemente es porque siguen aplicando  las mismas soluciones de siempre a problemas nuevos. Como afirma Edgar Morín:

 “ Toda nuestra enseñanza tiende al programa,

mientras que la vida nos pide estrategia”.

 

                Recuperar la pasión del aula. Que los lunes signifiquen ilusión para profesores y alumnos. Devolverle al aprendizaje su sentido de placer, de alegría y esfuerzo. De deber y compromiso con uno mismo y con los otros.  Pero para todo esto, nos parece que habría que poner en marcha algunas de estas propuestas:

 

  1. RECUPERAR LOS PORQUÉS

Cuando damos por supuestas las cosas, éstas dejan de tener significado y ya no comunican entusiasmo. Se convierte en automatismo y no provocan sentimientos, ni ideas, ni acción.

Presentamos algunas preguntas a las que nos parece fundamental regresar periódicamente como educadores:

¿Por qué somos profesores?

¿Para qué educamos?

¿Por qué merece la pena que mis alumnos aprendan lo que enseño?¿Lo perciben en la forma en que trabajo, organizo el aula? ¿En mi discurso y mis actitudes?

  1. UN BUEN PROFESOR ES UN SEDUCTOR

Afirma Edward de Bono que actualmente dedicamos mucho tiempo a cuidar nuestro aspecto exterior, pero no dedicamos la misma cantidad de tiempo a ser interesantes. Que se sienta curiosidad e interés por nuestra opinión. Nuestra cultura. La forma de ver y comunicar las cosas.

Es importante que los alumnos sientan que el tiempo con nosotros es un tiempo valioso e interesante. Por los contenidos, por la metodología. Por lo que aprendes y compartes. Y que ese clima les debe hacer exigirse a ellos también no una actitud de espectadores siino de personas también valiosas e interesantes. Un buen profesor nos hace mejores alumnos. Y un buen alumno nos hace mejores profesores.

                Ser interesantes nos obliga a ponernos en diálogo permanente con lo que sucede. Con la ciencia. Con la Literatura y el cine. Con nosotros mismos y con el mundo. Porque no puede enseñar a aprender quien no disfruta aprendiendo.

 

  1. PASIÓN POR LA VIDA Y POR EL SER HUMANO

  2. MEJORAR LA COMUNICACIÓN

Gran parte de los problemas que se producen no solo en las aulas, sino en la vida en general, son resultado de una mala comunicación.

Tenemos niños con unas carencias lingüísticas tan importantes que no consiguen manejar la realidad con palabras. Son pura emoción e instinto, el mejor caldo de cultivo para la agresividad y la violencia.

No es posible el aprendizaje en un clima donde impera el miedo, en el que las habilidades personales y sociales son mínimas.

Los centros necesitamos un diseño vertical en el que incorporemos como objetivos prioritarios de nuestro trabajo:

*            Escucha

*            Actitud de duda

*            Empatía

*            Diálogo

*            Resolución de conflictos

 

   Y un afecto y un rigor incondicional hacia la palabra. Pero todo esto pasa en primer lugar por nosotros como adultos.

5.  UNA METODOLOGÍA QUE RESPONDA A LA DIVERSIDAD Y A LA INDIVIDUALIDAD

                La forma en que damos clase está muy ligada a cómo somos y a  cómo nos vemos a nosotros mismos y a los demás.

                Los aprendizajes y conocimientos que enseñamos no son un fin en sí mismos. Son instrumentos a través de los cuales uno aprende la asignatura fundamental: quién soy, de dónde vengo, a dónde vamos, cómo es el mundo en que vivimos, cómo debería ser y cómo debería yo contribuir a que fuese posible.

                Algunos profesores de referencia hoy en día son los compañeros de las Escuelas Unitarias. Profesores para los que la diversidad es lo cotidiano.

                Las aulas deberían diversificarse en espacios y en diferentes maneras de aprender una realidad. Porque no hay una sola forma de aprender. Ya no tiene sentido hablar de inteligencia. Es necesario hablar de inteligencias. Y en la escuela deberíamos aprender a desarrollar destrezas muy diversas, tanto en lo humano como en lo intelectual. Todo alumno debería experimentar, a través de la metodología:

*      El trabajo individual: la relación con uno mismo y con sus propias capacidades

*      El trabajo en Equipo: cuántas posibilidades nos abre la Inteligencia compartida, cuando aprendemos a sumar capacidades y diversidad. Aquí estarían para ayudarnos el aprendizaje por proyectos, el aprendizaje cooperativo.

*      La relación entre los distintos saberes: formamos parte de un todo. Un buen profesor termina uniendo las ciencias, la filosofía, la historia, la literatura, el arte y el silencio

*      La investigación: el mundo está vivo. Cambia y eso es emocionante

*      La belleza

*      El análisis, la (auto)crítica

 

Y eso sólo lo pueden enseñar profesores que lo viven y quieren vivirlo, equipos educativos que lo experimentan y lo convierten en un rasgo distintivo de sus centros educativos

 

  1. PROFESIONALES DEL APRENDIZAJE QUE NO DEJAN DE APRENDER

¿Cuáles son las últimas cosas interesantes que has experimentado en el aula con tus alumnos? ¿Qué libros, viajes, películas, canciones, conversaciones…has transformado en ideas y proyectos que han llegado al aula y a tus compañeros?

  1. UNA FORMACIÓN INICIAL Y CONTINUA EN LA QUE EL MODELO DE APRENDIZAJE NOS ENSEÑE A INTERIORIZAR LA REFLEXIÓN, LA INVESTIGACIÓN Y LA INNOVACIÓN ( y a compartirla)

  2. UNA ORGANIZACIÓN INTERNA EN LOS CENTROS QUE PRIME LA INVESTIGACIÓN,  LA EXCELENCIA y EL TRABAJO EN EQUIPO.

Los centros educativos tienen aún, en la mayoría de los casos estructuras de gestión y no de dirección. Esa pobreza interna lleva pobreza a las aulas. La mayoría de las reuniones de profesores siguen siendo de programación y organización. Pero no suelen ser espacios de análisis, de experiencias, de investigación e innovación.

Los Departamentos en su modo de funcionamiento, e incluso en su perfil de contenidos, ya no responden a los retos de aprendizaje de los centros;  retos que cada vez se relacionan menos con lo específico de una materia y  que abarcan cuestiones más amplias y complejas.

El quipo Directivo, los Jefes de Seminario, deben ser referencia de escucha, de innovación, de liderazgo. Deben provocar movimiento y  valorar y sacar partido a las posibilidades de sus profesores.

  1. UN PROYECTO VERTICAL DE CENTRO

La Escuela es un proyecto de formación solidario desde Infantil hasta Bachillerato y Ciclos Formativos. En pocas ocasiones los profesores tenemos interiorizado que somos un proyecto vertical. Esa visión pequeña que nos limita a nuestra clase, a nuestro curso. Como mucho a nuestro ciclo. Y eso nos impide ser conscientes de que cada alumno es la suma de todos y cada uno de nosotros

                       

                Decía Daniel Pennac – en su libro Como una novela – que un profesor se convierte en seguida en un viejo profesor. Cualquiera de nosotros sabemos en qué momento profesional nos encontramos. Si estamos eligiendo la comodidad, si convertimos la dificultad en sufrimiento o en aprendizaje. En posibilidad de felicidad y aventura.

Nuestro papel como transmisores del conocimiento ya no es el primordial. Encontramos alumnos que escuchan y  conocen, pero cuya gran carencia es no  saber qué hacer con ello. Como convertirlo en pensamiento, en belleza, en compromiso.

Una de las causas de que este tiempo de crisis y de transformación esté provocando tanto desconcierto e inmovilismo es que hay una conversación pendiente. Entre los profesores. Entre los profesores y los alumnos. Entre los profesores y las familias. El deber y el placer de pararnos a analizar con autocrítica y creatividad lo que ocurre en las aulas. En casa. En la calle.

                Nunca parecen ser, y tal vez muchas veces tampoco lo son, buenos tiempos para la educación. Nunca llegan  los alumnos a ser los que soñamos. Su actitud en el aula y ante el conocimiento no suele ser la más abierta y dinámica. Pero mientras aguardamos o añoramos y exigimos a ese alumno ideal, es probable que ellos también añoren a un profesor, un maestro, un educador, un adulto que confíe - con tesón y entusiasmo individual y de equipo – en lo que pueden llegar a ser como personas y que se lo exija con rigor, con juego, con convencimiento, porque eso es condición  necesaria para que la vida sea aventura y experiencia.

 

                                                                                              LOURDES BAZARRA

                                                                                                 OLGA CASANOVA

                                                                                 JERÓNIMO GARCÍA UGARTE

                                                                                     Profesores y Formadores

 

BIBLIOGRAFÍA:

¥     Bazarra, L. , O. Casanova y J. García Ugarte, ( 2004) Ser profesor y dirigir profesores en tiempos de cambio. Madrid, Narcea .

¥     Bono, E. de , (1999) Cómo atraer el interés de los demás. Técnicas para desarrollar la capacidad de comunicación. Barcelona, Paidós.

¥     Esteve, J. M. , (2003) La tercera revolución educativa. La educación en la sociedad del conocimiento. Barcelona, Paidós.

¥     Longhworth, N.  , (2003) El aprendizaje a lo largo de la vida. Ciudades centradas en el aprendizaje para un siglo orientado hacia el aprendizaje. Barcelona, Paidós.

¥     Marina, JA. y N. Preciado, ( 2002) Hablando de la vida. Madrid, Temas de hoy.

¥     Morin, E. , (2000)  La mente bien ordenada, Barcelona, Seix Barral.

¥     Pennac, D. , (1993)  Como una novela.  Barcelona, Anagrama.

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